Una mala contratación puede generar costes mucho mayores de lo esperado
Muchas empresas subestiman el impacto económico de una contratación equivocada.
No se trata únicamente del salario. También influyen el tiempo de selección, la formación, la pérdida de productividad, la carga para el equipo y un nuevo proceso de contratación.
Especialmente en puestos operativos, una mala decisión puede afectar rápidamente al funcionamiento diario de la empresa.


Ejemplo práctico
de costes
Un puesto operativo en logística en España puede representar fácilmente un coste empresarial de entre 2.000 € y 3.000 € al mes entre salario, cotizaciones y costes asociados.
Si una contratación falla tras pocas semanas o meses, los costes reales suelen ser mucho mayores:
• tiempo de selección
• entrevistas
• formación inicial
• pérdida de productividad
• errores operativos
• nueva contratación
En muchos casos, una mala contratación puede costar varios miles de euros antes de ser detectada.
Las decisiones estructuradas reducen riesgos
Un proceso de selección estructurado ayuda a comparar candidatos de forma más objetiva y clara.
Entrevistas estructuradas, criterios comparables y evaluaciones prácticas permiten reducir errores y mejorar la calidad de las decisiones de contratación.
El objetivo no es complicar el proceso, sino hacerlo más eficiente y más útil para la empresa.

